Alitas de pollo asadas con romero

Me encantan las alas de pollo, y no pongo en duda que la mejor y más rica manera de comerlas sean fritas, pero cuando lo que menos te apetece es sufrir quemaduras en los brazos, que luego se manifiestan en engorrosas ampollas, que varían en función de la gota que te cae y duelen que no veas. O si tienes suerte y no te quemas, no te queda más remedio que limpiar esas gotas de aceite por toda la cocina. Es por estos motivos, por lo que vengo haciendo las alas en el horno desde hace ya un tiempo, no quedan tan crunchys como fritas, pero quedan lo suficiente crunchys como para disfrutar 100% de ellas.

Otra de las grandes pegas que tiene el comer o cenar alas es que son como pipas, cuando empiezas no puedes parar, no hace falta hacer un gran esfuerzo para comerte medio kilo de ellas, además, una vez acabadas, te encuentras en el fondo de la bandeja una salsilla de color amarillenta con un sabor irresistible, en la que no paras de untar hasta que se te acabe el pan o la salsa, vamos que si tu intención es comer light, no te recomiendo que las comas, pero si no es así, aquí os va la receta.

Ingredientes:

  • 1/2 kilo de alas de pollo
  • 1 cabeza de ajos y algún que otro diente suelto
  • una ramita de romero
  • aceite
  • zumo de medio limón
  • pimienta
  • sal

Elaboración:

  1. Precalentamos el horno a 220ºC
  2. En una bandeja para horno, esparcimos un poquito de aceite por toda la superficie, colocamos las alitas y las salpimentamos por los dos lados. Entre medias metemos los dientes de ajo, unas hojitas del romero y la cabeza de ajo cortada por la mitad. Las metemos en el horno durante 45 minutos.
  3. Mientras se hacen, en un baso mezclamos el zumo de limón con un poco de aceite de oliva, que usaremos en el último momento para untar encima de las alas y así alegrarlas un poco. Si queréis este último paso se puede evitar, estarán igual de ricas.
  4. Se pueden hacer por el lado que prefiráis, pero que los últimos 15 minutos se hagan con la piel para arriba, de esta manera conseguiremos que se nos doren y queden crujientes. 5 minutos antes de sacarlas, le echamos el mejunje y la ramita de romero.

Que lo disfrutéis!!

7 pensamientos en “Alitas de pollo asadas con romero

  1. Pues te aseguro que yo solo las hago al horno, no soporto el olor cuando se frien😦.
    Me apunto esta receta para la próxima que las haga, el toque de ajo y romero nunca defrauda.

  2. Uyyyy, yo no como alitas fritas ni loca!!!!! Por el aceite que salta y porque engordan que no veas, aparte de las grasas satturadas que llevan. Pero si me las propones la horno… me lo pensaré. Ummmmm… qué malo maloso eres!.
    Un besoteeeeeeeeee

  3. Me encantan las alitas! Yo las hago con un utensilio de cocina que mi madre llama Churrasquera que creo que nadie conoce asíq ue seguramente se inventó el nombre. Pero quedan crujientes y sabrosas. Ahora que se cambió los fogones de gas por vitro, ese utensilio no le sirve y me ha dicho que las hace al horno poniéndolas en la rejilla y con la bandeja debajo para que recoja la grasa. Según me cuenta quedan igual de cruijientes y ricas!!😉

    En cualquier caso, las que has preparado tienen una pinta deliciosa y con las hierbas seguro que quedan muy gustosas!!

    Muchos besos!!🙂

  4. Yo te acompaño, nunca de los jamases las he hecho fritas y puedo asegurar que al horno quedan crunchis-crunchis si le metes un poquitín de caña. El romero le queda al pollo delicioso. ¡RICA RECETA!.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s