Quiche de morcilla y pera

Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Marzo nos invita a preparar todo un clásico de la gastronomía francesa, “Quiche”.

A pesar de que por fuera parezca una tarta dulce, en su interior esconde un contraste de sabores salados que empastan a la perfección. Se que para algunos, la morcilla puede no transmitirles sensaciones de placer al paladar, pero para los que nos gusta disfrutar de una buena morcilla mientras comemos alubias de Tolosa, esta una receta alternativa para comerla.

Hacía ya dos o tres meses que no publicaba ninguna propuesta de whole kitchen y no es precisamente por que no quisiera, siempre me pillaba el toro o si no, se me pasaba. Pero este mes propusieron una quiche y como tenía muchas ganas de probar una que le vi hacer a Darío Barrio en “Todos contra el chef”, no lo dudé y apunte la fecha en mi agenda. Aun así, aquí me tenéis publicando la receta un día después.

Le quiero dedicar esta receta a mi tía Upe, que sin quererlo se ha convertido en la reina de las preparaciones con morcilla. Muxus!!

Ingredientes para 2 pequeñas quiches:

  • 100 gr. de morcilla de verdura
  • 1 puerro
  • 1 cebolleta
  • 100 gr. de panceta cortada en tiras
  • 75 ml. de nata
  • 1 huevo
  • 50 gr. de queso gruyere rallado
  • 1 pera cortada en laminas muy finas
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta

Para la masa quebrada:

  • 125 gr. de harina
  • 70 gr. de mantequilla a temp. ambiente
  • 1 huevo pequeño
  • sal

Elaboración:

  1. Para hacer la masa quebrada, tamizamos la harina y le damos forma de volcán haciendo en la mitad un hueco. En ese hueco, metemos la mantequilla, el huevo y la sal, y con ayuda de nuestras manos, mezclamos todo hasta que nos quede como arena, entonces juntamos todo en una bola, lo envolvemos en papel film y la dejamos en la nevera por una hora.
  2. Vamos a ir preparando el relleno, picamos muy fino e puerro y la cebolleta y dejamos que pochen, entonces añadimos la panceta y el relleno de la morcilla. Dejamos que se cocine un poco, corregimos de sal y pimienta si hiciera falta y retiramos del fuego.
  3. Por otro lado, en un cuenco batimos el huevo , le añadimos la nata y el queso rallado. Ya tenemos lo que va a ser el relleno preparado.
  4. Precalentamos el horno a 180ºC. Cuando haya pasado ya la masa una hora en el frigo, la vamos a estirar con un rodillo hasta que tenga un grosor de menos de un centimetro, forramos los moldes con ella y hacemos agujeritos con el tenedor en el fondo. Ahora vamos a precocinar la masa y para eso vamos a rellenar las tartaletas con garbanzos y horneamos durante 15 minutos. Pasado el tiempo, retiramos del horno las quiches y quitamos los garbanzos. Ahora las rellenamos con un poco del preparado de morcilla y otro poco del huevo y la nata. Por encima le ponemos las láminas de pera y otra vez al horno, esta vez a la misma temperatura y 20 minutos.
  5. Ya tenemos listas estas deliciosas quiches.

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Alitas de pollo asadas con romero

Me encantan las alas de pollo, y no pongo en duda que la mejor y más rica manera de comerlas sean fritas, pero cuando lo que menos te apetece es sufrir quemaduras en los brazos, que luego se manifiestan en engorrosas ampollas, que varían en función de la gota que te cae y duelen que no veas. O si tienes suerte y no te quemas, no te queda más remedio que limpiar esas gotas de aceite por toda la cocina. Es por estos motivos, por lo que vengo haciendo las alas en el horno desde hace ya un tiempo, no quedan tan crunchys como fritas, pero quedan lo suficiente crunchys como para disfrutar 100% de ellas.

Otra de las grandes pegas que tiene el comer o cenar alas es que son como pipas, cuando empiezas no puedes parar, no hace falta hacer un gran esfuerzo para comerte medio kilo de ellas, además, una vez acabadas, te encuentras en el fondo de la bandeja una salsilla de color amarillenta con un sabor irresistible, en la que no paras de untar hasta que se te acabe el pan o la salsa, vamos que si tu intención es comer light, no te recomiendo que las comas, pero si no es así, aquí os va la receta.

Ingredientes:

  • 1/2 kilo de alas de pollo
  • 1 cabeza de ajos y algún que otro diente suelto
  • una ramita de romero
  • aceite
  • zumo de medio limón
  • pimienta
  • sal

Elaboración:

  1. Precalentamos el horno a 220ºC
  2. En una bandeja para horno, esparcimos un poquito de aceite por toda la superficie, colocamos las alitas y las salpimentamos por los dos lados. Entre medias metemos los dientes de ajo, unas hojitas del romero y la cabeza de ajo cortada por la mitad. Las metemos en el horno durante 45 minutos.
  3. Mientras se hacen, en un baso mezclamos el zumo de limón con un poco de aceite de oliva, que usaremos en el último momento para untar encima de las alas y así alegrarlas un poco. Si queréis este último paso se puede evitar, estarán igual de ricas.
  4. Se pueden hacer por el lado que prefiráis, pero que los últimos 15 minutos se hagan con la piel para arriba, de esta manera conseguiremos que se nos doren y queden crujientes. 5 minutos antes de sacarlas, le echamos el mejunje y la ramita de romero.

Que lo disfrutéis!!

Ensalada crujiente

El tiempo me lo ha puesto muy fácil a la hora de elegir la receta, los casi 20ºC  que estamos teniendo estos 2 últimos días me han casi obligado a comer al menos una ensalada y como tenía una ya ojeada en un libro que me regaló mi madre en mi cumple, me fui directo al mercado a comprar los ingredientes en cuestión. Es un lujo el poder comprar vegetales y huevos a las caseras que bajan todos los días de sus caseríos para que, nosotros los ciudadanos podamos disfrutar de productos realmente frescos y de la tierra.

Llevamos un invierno envidiable aquí en el norte, apenas llueve y casi no hace frío, la verdad es que es una maravilla poder pasar así de bien la que se supone debe de ser la estación más fría del año, pero no creéis que lo que tiene que hacer en invierno es precisamente lo que no hace, lluvia y más lluvia acompañada siempre de una brisa heladora. Puede que nos estemos cargando el planeta, puede no, nos lo estamos cargando y no sé si ya todo esto tiene remedio.

Ingredientes para 2 personas:

  • 1 bulbo de hinojo
  • 1 zanahoria grande
  • 1 pepino
  • 10  rabanitos
  • 2 champiñones
  • 1 cebolla morada
  • perejil picado
  • aceite de oliva
  • vinagre de vino y de módena
  • sal
  • 2 cucharadas de azúcar

Elaboración:

  1. Limpiamos con agua todos los ingredientes y los vamos cortando con una mandolina, si no tenéis una, podéis cortar las hortalizas en cuartos o como más os guste. Guardar unas ramitas del hinojo para decorar el plato. A los champis, les damos un pequeño salteado en la sartérn, mas que nada para no comernoslos crudos y a la vez dejarles un toque crunchy. Emplatamos como más nos guste.
  2. En un bote vamos a preparar el aliño, y para eso vertemos un chorrito de aceite de oliva, un poco de vinagre de vino, otro poco de vinagre de módena y un par de cucharadas de azúcar, tapamos y agitamos hasta que se emulsione. La cantidad de los líquidos en el aliño es a ojo, si os gusta más o menos avinagrado ya sabéis que hacer.
  3. Aliñamos el plato, espolvoreamos un poco de perejil picado y a disfrutar.

Una ensalada muy fresca, diferente y rica para días como los de este fin de semana

Pizza napolitana analógica

Esta es sin duda para mi la mejor pizza que hay, la sencillez con la que está hecha y los pocos ingredientes que la componen, hacen de ella una pizza deliciosa y muy fácil de comer y hacer. Desde que aprendí a amasar bien para hacer pan, siempre que me apetece pizza hago masa como para 4 pizzas medianas ultra slim o 2 pizzas medianas normales. A mi me encantan finas por lo que me da para 4 y las 3 que me sobran las suelo congelar.

En esta ocasión he usado mi queridisima Canon A1 para sacar las fotos, para los que no conozcáis esta cámara de fotos, deciros que es una réflex analógica de 35mm del año 79-80 y que en su día era una muy buena máquina. Es por esto el título del post.

Ingredientes:

para la masa:

  • 500 gr de harina de fuerza
  • 250 gr de agua
  • 15 gr de levadura fresca
  • 10 gr de sal
  • 15 gr de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de miel

para el topping:

  • 3 cucharadas de salsa de tomate
  • orégano
  • una bola de mozzarela
  • aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

  1. Empezamos con la masa, mezclamos todos los ingredientes en un bol y amasamos durante 15 minutos con esmero ya que tenemos que darle elasticidad al gluten. Una vez hecha una bola la dejamos reposar durante una hora en un lugar templado. Si queréis congelar parte de la masa, solo dejad reposar lo que vayáis a comer, el resto lo envolvéis en porciones individuales con papel film y al congelador.
  2. Después de una hora la masa habrá crecido, la ponemos en una superficie plana y con la ayuda de un rodillo le vamos dando la forma. Precalentamos el horno a 230ºC.
  3. Tenemos ya la forma, ahora solo queda poner los ingredientes. Ponemos la salsa de tomate con un poco de orégano en la base y por encima de estos el queso mozzarela cortado en rodajas finas. Salamos un poquito, espolvoreamos con un poquito de orégano y le echamos un hilito fino de aceite de oliva.
  4. Metemos al horno y en 15 minutos estará lista nuestra pizza de Nápoles.

A disfrutarla!!!

Carrot cake y de paso mis primeros cupcakes


Nunca hubiera dicho que una tarta hecha con hortalizas podía ser algo tan maravilloso para el paladar, me atrevería a decir que incluso puede que este mejor que cualquier fruta. Si en mi infancia me hubiera dicho mi madre ” hijooo!! ven a comer el bizcocho de zanahorias” lo más seguro es que hubiese cogido una de esas rabietas de cuando no quieres comer y  le contestaría con un ” no pueden haber pasteles con sabor a verduras, no lo quiero”.

Desde que llevo indagando en esta rica blogsfera no paro de ver dulces hechos con calabaza, zanahorias, etc… y hoy es el día en el que me he animado a hacer uno de ellos, además como el molde era pequeño, me sobró un poquito de masa y la aproveché para hacer mis primeros cupcakes.

Que decir de esta pequeña joya Americana, como algo tan simple como una magdalena se puede convertir en una preciosa composición de sabores, formas y colores, que puede dejar babeando a todo aquel que las vea y llevar a un mundo de fantasía a los que los prueban. Sin ninguna duda, estos enanitos se han convertido en los mejores compañeros de mi taza de café favorito.

ingredientes:

  • 175 gr de zanahoria rallada
  • 175 gr de harina leudante
  • 175 ml de aceite de girasol
  • 175 gr de azúcar moreno
  • 3 huevos batidos
  • 1 cucharadita de bicarbonato de soda
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de nuez moscada
  • la ralladura de una naranja
  • tiras de piel de naranja para decorar los cupcakes

ingredientes para el frosting de los cupcakes:

  • 200 gr de queso crema tipo philadelphia
  • 100 gr de azúcar glacé
  • 2 cucharaitas de zumo de naranja

Elaboración:

  1. Calentamos el horno a 180ºC
  2. En un bol batimos el aceite con el azúcar y los huevos. Sin dejar de remover, añadimos la zanahoria rallada.
  3. Tamizamos la harina, el bicarbonato, la canela y la nuez moscada cobre un cuenco y lo vamos incorporando a la mezcla de la zanahoria hasta tener una masa homogénea.
  4. Engrasamos un molde y añadimos la mezcla a este si lo que queremos es el plum-cake. Si preferimos hacer unos cupcakes, llenamos con un sacabolas de helado los mini moldes de magdalenas y horneamos. Para el plum unos 45 minutos y para los cupcakes de 20 a 25 minutos.
  5. Para hacer el frosting del cupcake, mezclamos con un batidor los ingredientes y con una manga pastelera los decoramos y como toque final les añadimos unas tiritas de piel de naranja.


Pechuga de pollo lumagorri a la naranja sanguina

Llevo comiendo pechugas de pollo a la naranja muchos años, es una de esas recetas deliciosas y fáciles que aprendió mi madre hace ya bastante y dado el éxito que tuvieron entonces entre nosotros, las incorporó asiduamente en los menús que nos preparaba a mi y a mis hermanos. Hará unos días, fuí a comer a casa de la ama, cual fue la sorpresa, que tenía pechugas de pollo al ogange (como decían en el anuncio de las gulas en el que salía Rosa María Sardá).  Sin dudarlo ni un segundo, pensé que la receta iba a caer en el blog y aquí la tenéis aunque un poco diferente, a mi estilo. La receta en si se hace de otra manera, pero yo por variar, le he dado un toque diferente, en vez de enharinar las pechugas fileteadas y freirlas después, he optado por asarlas en entero y hacer la salsa aparte, además de cambiar totalmente el color de esta. Todo esto, acompañado con una variedad de lechugas de bolsa que todos conocemos.

Ingredientes para 2 personas:

  • 2 pechugas de pollo enteras y con piel
  • 3 naranjas sanguinas
  • 1 cebolla morada
  • sal y pimienta
  • 1 cucharadita de harina

Elaboración:

  1. Precalentamos el horno a 200ºc.
  2. En una sartén a fuego fuerte, Salpimentamos las pechugas y las doramos empezando siempre por el lado de la piel. Solo hasta que cojan color, que será en muy pocos minutos. Doradas ya, las ponemos en una bandeja para horno con el jugo que han soltado en la sartén y metemos al horno 15 minutos.
  3. Mientras el pollo se termina de hacer, vamos a hacer la salsa. En la misma sartén en la que hemos dorado el pollo, echamos la cebolla bien picadita y pochamos con un chorrito de aceite hasta que se queden blandita. Entonces, agregamos la cucharadita de harina y dejamos cocinarla un minuto. Pasado este tiempo, echamos el zumo de las 3 naranjas y dejamos que dé un pequeño hervor hasta que nos espese un poquito la salsa. Le echamos la sal justo en este momento.
  4. Sacamos las pechugas del horno y las emplatamos con la salsa como base y unas hojas de lechuga para acompañar.

Risotto de bimi

No hay duda de que en las grandes recetas de arroz que hay en el mundo son muchas y cada preparación de arroz necesita su variedad de grano, o eso es lo que nos dicen. ¿No será que cada país tiene su variedad  y la gente se haya tenido que amoldar a lo que tienen? El resto solo ha sido creatividad, suerte u otros factores. ¿Por que no se puede hacer un buen risotto con un arroz nacional? ¿Intentar aproximarse a la receta original del risotto implica tener un arroz especifico de origen italiano? o siendo nosotros también parte de la dieta mediterránea, tenemos que dejar a un lado nuestro producto y decantarnos por lo que nos ofrecen los países vecinos para así creer que estamos comiendo un mejor arroz. Se puede hacer perfectamente sushi con un arroz de grano medio español, basta con seguir unos pasos y el resultado final es impresionante. Es por eso que pienso ¡que si! esta muy bien preparar platos de otros países, pero si dentro de la receta podemos sustituir algunos ingredientes por los nuestros, le damos un carácter al plato que quizá pueda superar al original.

Bueno, después de explayarme con mis reflexiones, me voy a contradecir en esta receta. ¿por que? pues por  que entre los ingredientes, lo único nacional que tiene es el azafrán ¡espero! y el aceite de oliva virgen extra, que es un aceite de una pequeña planta de producción familiar Extremeña, la cual está situada en Esparragosa de la Serena, Badajoz. Un aceite increíble.

Otro de los ingredientes que no conocía hasta que lo compré, es el Bimi, Es una verdura larga y delgada, comestible desde la punta del tallo hasta las flores. Una  mezcla entre brócoli y col china, pero con un sabor más parecido a los espárragos verdes. En cuanto los compré supe que iban a ser destinados a un risotto ya que era conocedor de una receta en la cual llevaba espárragos. Sustituí uno por otro y aquí tenéis.

Ingredientes para 2 personas:

  • 200 gr de arroz carnaroli o arborio
  • 80 gr de parmesano rallado
  • 1 cebolla
  • 1 vaso de vino blanco
  • 100 gr de vegetales bimi
  • caldo de verduras
  • aceite de oliva virgen
  • sal y pimienta
  • ralladura de limón
  • 6 hebras de azafrán
  • paciencia en el fuego

Elaboración:

  1. Picamos la cebolla en trocitos muy pequeños y ponemos en la sartén a pochar con un chorrito de aceite, pero que no nos coja color. Cuando tengamos el punto, le añadimos el arroz y sofreímos el conjunto 3 minutos. Mientras, en un vaso con un poquito de agua metemos las hebras de azafrán y dejamos que el agua se tiña de amarillo.
  2. Agregamos el vaso de vino y vamos removiendo el arroz hasta que haya absorbido casi todo.
  3. Ahora echamos el bimi troceado, lo salpimentamos y vamos incorporando el caldo caliente poco a poco y removiendo sin parar, cuando se nos vaya secando le vamos agregando un poco más de caldo, en la mitad de este proceso incorporamos el agua con el azafrán, y seguimos con el caldo hasta que el arroz esté hecho. Lo probamos, y corregimos de sal si es necesario. Es importante, no dejar ni que se seque del todo ni que esté hundido de caldo. Se nos quedara con un caldo espeso.
  4. Incorporamos el queso rallado y removemos hasta que se haya fundido.
  5. Para presentarlo, le ponemos unas láminas finas de parmesano y un poco de ralladura de limón.